Un entrenador forjado en la casa para dirigir al filial del Granada CF. Rafa Morales lleva nueve temporadas trabajando con los juveniles de la cantera. Lo ha hecho con buenos resultados y ahora se siente orgulloso del lugar que le toca ocupar. Personalidad y trabajo para dar continuidad al proyecto nazarí.
¿Cómo te sientes en tus primeros días al frente del Granada B?
Estoy muy feliz. Esto es para mí un éxito. Llegar al club de mi ciudad, viviendo a 15 minutos de la Ciudad Deportiva… Llevo nueve años en el club y he tenido la paciencia necesaria para esperar mi oportunidad. Sigo considerándome una persona de club y de cantera. Despedirme de los juveniles me ha costado muchísimo, pero me siento muy feliz.
¿Cómo has enfocado el trabajo con el equipo?
Lo primero que he hecho es preguntar. No voy a cambiar todo de repente. Cada uno tiene su forma de hacer. He hablado con el cuerpo técnico anterior, pero le daré mi toque al equipo progresivamente. Intentaré acercarme a lo que soy y a lo que siento. Quiero que los jugadores hablen y sean partícipes.
¿Qué idea te ha ayudado a formar el cuerpo técnico?
Como segundo entrenador cuento con Raúl Barroso, con el que me une un ‘feeling’ en cuanto al modelo de juego y al diálogo habitual que tenemos. El preparador físico es Manu Dimas que antes estaba de segundo en esa parcela. Su ayudante será Álex Gutiérrez, que es el preparador físico que tenía en el juvenil de División de Honor. También se incorpora el analista que tenía allí, José Antonio Martínez. Me dieron una libertad tremenda para elegir a mis ayudantes.
¿Y el modelo de juego?
El modelo no cambia. Tenemos una estructura que nos marca a grandes rasgos cómo tenemos que ser.
Tanto la elección del entrenador del primer equipo como la tuya marca una tendencia en el club de apostar por la gente de la casa.
Marca algo histórico. Hay que recalcar eso. Me siento orgulloso. Para eso se trabaja la cantera. Ahora lo que tengo que hacer es corresponder con mi trabajo.