Sulayman Marreh ha vuelto a la competición con más fuerzas que nunca.
Tras más de ocho meses de baja por la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, hace un par de semanas se vistió de corto con el Granada B ante el San Fernando. Jugó desde el inicio y anotó el primer gol del filial nazarí.
“Ahora mismo me encuentro muy bien y muy cómodo con la rodilla. Estoy muy sorprendido porque no me esperaba ser titular; pero estoy listo y preparado para jugar. Sólo me falta un poquito de físico”, reconoce el jugador gambiano, que en la última jornada ante el Cartagena disputó 82 minutos.
El camino de la recuperación no fue fácil. Meses de trabajo y extra motivación. “Cuando alguien tiene ambición, confianza en sí mismo y trabajando muy duro, siempre se puede conseguir lo que quieres. Estoy muy agradecido a los médicos, familia y amigos que me apoyaron durante los ocho meses de mi recuperación”, dice cuando recuerda la travesía recorrida.
Se trata de un jugador habitual en cualquier convocatoria. En temporadas anteriores, incluso fue llamado en numerosas ocasiones por el primer equipo. En su haber cuenta con el debut en Primera división ante el Rayo Vallecano, cuando Joaquín Caparrós dirigía el banquillo rojiblanco.
- ¿Por qué no repetir este año convocatoria con Lucas Alcaraz?
-"Siempre espero algo especial, trabajo duro cada día para tener la oportunidad. Si estás en el Granada B siempre piensas en terminar el año en el primer equipo, y ese es el objetivo de todos".
Varias han sido las lesiones que han mantenido apartado al centrocampista del resto del grupo durante las tres temporadas que lleva en el filial. El proceso de recuperación de la última fue prolongado y aún trabaja con precaución para no recaer en ninguna molestia.
El gambiano está más ilusionado que nunca con el retorno. Tras largos meses de gimnasio y paciencia se siente ya listo para dar lo mejor de sí en los terrenos de juego. Su fútbol, su saber estar en el campo, su magia… todo eso vuelve con él.